Dirección
Portafolio de obras, estado general, presupuesto, avance, riesgos y alertas en una vista consolidada para tomar decisiones.
Diseñamos plataformas que conectan presupuestos, cronogramas, compras, contratistas, avances, evidencias, documentos y costos dentro de una única operación.
Esta página describe una arquitectura de solución sectorial. No corresponde a un proyecto ejecutado ni a un cliente concreto.
Un proyecto de construcción genera presupuestos que cambian, cronogramas que se ajustan, compras que dependen de aprobaciones, contratistas con avances y cobros, materiales que entran y salen, y evidencias fotográficas que se acumulan en teléfonos y grupos de mensajería.
Cuando cada frente se lleva por separado, la pregunta más difícil de responder no es cómo va la obra, sino cuánto ha costado realmente hasta hoy.
La arquitectura que proponemos parte de una idea simple: cada movimiento de obra —una compra, un acta, un avance, una evidencia— debe quedar asociado a su capítulo de presupuesto y a un responsable.
A partir de ahí, el avance físico y el avance financiero pueden leerse juntos, en lugar de reconstruirse a mano al cierre de cada mes.
Cada módulo se implementa según el alcance del proyecto. No todas las obras necesitan todas las piezas desde el primer día.
Portafolio de obras, estado general, presupuesto, avance, riesgos y alertas en una vista consolidada para tomar decisiones.
Capítulos, actividades, materiales, mano de obra, equipos y costos directos e indirectos, con versiones y aprobaciones.
Fases, actividades, dependencias, responsables, avance, retrasos e hitos, con lectura de ruta crítica.
Solicitudes, cotizaciones, comparación, aprobaciones, órdenes, recepción, facturas y pagos, encadenados en un mismo flujo.
Directorio, documentación, evaluación, cumplimiento, costos históricos y evidencias asociadas.
Contratos, alcance, actas, avances, cobros, pagos, documentos y requisitos de seguridad.
Solicitudes, entradas, salidas, traslados, consumo, pérdidas y existencias, con evidencia de cada movimiento.
Avance físico y financiero, fotografías, videos, bitácora, responsable, ubicación, fecha y observaciones.
Planos, contratos, licencias, actas, informes, certificados y facturas, con versiones y aprobaciones.
Solicitud, impacto en presupuesto y cronograma, aprobación, responsable e historial de cada modificación.
Inspecciones, incidentes, permisos, evidencias, acciones correctivas y seguimiento.
Consolidación por obra, por periodo y por capítulo, con exportación para comités y juntas.
Se implementan según el alcance de cada proyecto. La arquitectura contempla estas capacidades; no todas aplican a todas las operaciones.
Lectura de facturas y comprobantes para reducir la captura manual.
Extracción de datos de contratos, actas y certificados.
Organización automática de fotografías por obra, fecha y actividad.
Síntesis de los registros diarios para lectura de dirección.
Señalamiento de diferencias entre lo presupuestado, lo comprado y lo consumido.
Avisos cuando un capítulo se desvía de su presupuesto o su cronograma.
Consultas en lenguaje corriente sobre documentos y movimientos de obra.
Contraste entre versiones y entre obras similares.
La arquitectura contempla estructura modular, roles y permisos por obra y por área, registro de auditoría de los cambios, entornos separados y respaldos.
Cada elemento puede configurarse según el alcance del proyecto y las necesidades de la organización.
Lo habitual es empezar por el frente que más duele —presupuesto y compras, o avance y evidencias— y ampliar el sistema una vez está en uso real.
Revisamos cómo opera tu constructora hoy y definimos qué arquitectura tendría sentido, con qué alcance y en qué fases.
Diseñar una solución para mi empresa