Pacientes y propietarios
Ficha por paciente con especie, raza, edad, peso, esterilización, alergias y antecedentes, vinculada al propietario y a sus datos de contacto.
Desarrollamos plataformas que conectan pacientes y propietarios, historia clínica, agenda, consultas, hospitalización, inventario, facturación y seguimiento dentro de una única operación.
El alcance de cada implementación se define con la clínica. No publicamos cifras ni resultados de nuestros clientes.
Una clínica veterinaria atiende consultas, urgencias, cirugías, vacunación, hospitalización y controles. En el camino se generan historias clínicas, exámenes, fórmulas, consumos de insumos, cobros y recordatorios para el propietario.
Cuando esa información vive entre cuadernos, archivos sueltos, agendas de papel y mensajes de WhatsApp, el costo no es solo administrativo: recuperar el antecedente de un paciente en plena consulta se vuelve lento justo cuando más importa.
La arquitectura parte de un principio: cada paciente tiene un expediente único que acumula su historia clínica, sus vacunas, sus hospitalizaciones, sus documentos y sus consumos, siempre asociado a su propietario y al profesional que lo atendió.
Sobre esa base, la agenda, el inventario y la facturación dejan de ser sistemas paralelos y pasan a alimentarse del mismo registro clínico.
VetOS es el sistema con el que materializamos esta arquitectura. Reúne pacientes, historia clínica, agenda, consultas, vacunación, hospitalización, inventario, facturación, comunicación con propietarios, reportes y control de usuarios en una sola plataforma.
Puede recorrerse en una demostración disponible en línea, con datos de ejemplo, antes de cualquier conversación de alcance.
A diferencia de una arquitectura teórica, aquí partimos de trabajo real. VetPlus Medical, en Bogotá, es un proyecto verificado y autorizado dentro de nuestro portafolio veterinario.
No publicamos cifras, porcentajes ni resultados numéricos de nuestros clientes. Lo que sí compartimos, en conversación directa, es cómo se estructuró el sistema, qué módulos se activaron primero y qué decisiones técnicas se tomaron.
Cada clínica tiene protocolos propios. El sistema se ajusta a ellos, no al revés.
Cada módulo se implementa según el alcance del proyecto. No todas las clínicas necesitan todas las piezas desde el primer día.
Ficha por paciente con especie, raza, edad, peso, esterilización, alergias y antecedentes, vinculada al propietario y a sus datos de contacto.
Registro cronológico de consultas, diagnósticos, tratamientos, exámenes, fórmulas y evolución, con autor, fecha y trazabilidad de cada anotación.
Programación por profesional, consultorio y tipo de servicio, con estados de la cita, reprogramaciones, ausencias y control de disponibilidad.
Registro estructurado del motivo, anamnesis, examen físico, signos vitales, plan terapéutico y observaciones, con plantillas por tipo de atención.
Esquemas por especie, dosis aplicadas, lote, próxima fecha y generación automática de recordatorios para el propietario.
Ingreso, ubicación, órdenes médicas, control de medicación por horario, evolución por turno, signos vitales y registro de responsables.
Existencias, lotes, vencimientos, entradas y salidas, consumo asociado a cada atención y alertas de mínimos.
Cobro de consultas, procedimientos, medicamentos e insumos, con soportes, medios de pago, anulaciones y consolidación por periodo.
Envío de recordatorios, confirmaciones, resultados y seguimientos, con registro de cada comunicación en el expediente del paciente.
Consolidación de atenciones, ocupación de agenda, consumo de insumos, ingresos por servicio y comportamiento por periodo.
Perfiles por rol —recepción, médico, auxiliar, administración— con acceso diferenciado a la información clínica y administrativa.
Exámenes de laboratorio, imágenes diagnósticas, consentimientos y certificados, archivados dentro del expediente de cada paciente.
Se implementan según el alcance de cada proyecto. Todas estas capacidades apoyan tareas administrativas y de organización de información.
Síntesis legible de los antecedentes registrados, para que el profesional los revise antes de la consulta.
Organización automática de exámenes, imágenes y certificados dentro del expediente correcto.
Generación de avisos de vacunación, controles y citas a partir de lo registrado en el sistema.
Consultas en lenguaje corriente sobre historiales, pacientes, propietarios y atenciones previas.
Borradores de informes y comunicaciones a partir de lo ya registrado, siempre revisados y firmados por el profesional.
Avisos cuando un control programado no se cumplió o cuando un paciente lleva tiempo sin registro de atención.
La arquitectura contempla estructura modular, roles y permisos por sede y por perfil, registro de auditoría sobre la información clínica, entornos separados y respaldos periódicos.
El manejo de datos personales de los propietarios se ajusta a la normativa colombiana vigente y a las políticas que defina cada clínica.
Lo habitual es empezar por pacientes, historia clínica y agenda —el núcleo de la operación diaria— e incorporar inventario, facturación y comunicación una vez el equipo ya trabaja dentro del sistema.
Revisamos cómo opera tu clínica hoy y definimos qué alcance tendría sentido, con qué módulos y en qué fases.
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